RAYA MARINA
Existe una extensa variedad de estos cartilaginosos, que están comprendidos dentro de la familia Rapidae, de los cuales detallaremos los más comunes que se encuentran a lo largo de nuestra plataforma marina.

Estos peces que acostumbran permanecer en los fondos marinos, elevan muy poco en las aguas siendo mayores las posibilidades de pique si los anzuelos con el cebo quedan posados sobre el lecho del mar.



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Con el mar revuelto su pique es más efectivo tomándose su pesca más atractiva con el empleo de elementos livianos y debido a la veloz huida que emprenden al sentirse apresados y la consecuente dificultad para aproximarlos a la orilla en su desesperada lucha.
Son voraces y aceptan de buen grado cualquier carnada que caiga a su alcance, camarón, filete de pejerrey, de magrú, burriqueta o anchoita. Su pique tanto se observa en la punta de la caña en forma clara y contundente, como se siente a través de pequeños toques y luego se traduce en una aflojada.

Recomendamos tener precaución de regular el freno del carretel en cada lance que se realice para evitar cortes sorpresivos o la caída de alguna caña en el mar, ante la fuerte y larga corrida al tomar la carnada.






Las rayas son animales que han adaptado su vida a los fondos de arena cercanos a la costa. Suelen permanecer enterradas en fondo para esconderse de los ataques de los predadores. Pero así y todo quedan muy expuestas. Es por eso que éste ingenioso animal ha diseñado un método de defensa consistente en un aguijón venenoso ubicado en el primer tercio de la cola. Sólo dos familias de rayas poseen este aguijón que tiene una punta sumamente filosa y tiene los lados aserrados y se ha llegado a definir como "un estilete colocado sobre un látigo".